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Mostrando entradas de marzo, 2026

JAVIER RODRÍGUEZ VÍLCHEZ, del Comité de Gestión Cultural Jose Watanabe

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  JAVIER RODRÍGUEZ VÍLCHEZ, del Comité de Gestión Cultural Jose Watanabe CARRICITO DE NOBLE VALLE LAREDINO Carricito de noble valle, / préstame tu cañita, / aunque sea por un ratito/ quiero hacer una quenita / para llorar al sol y al viento. Y decirle cuanto lo siento / haberla perdido para siempre/ a aquella mujer, porque días y noches sufrí, dejándome tan solo y olvidado. Carricito de noble valle, tesoro de pobres, /dime si en nubes ando yo, pisando tierra firme estoy/ Deseo encontrar tan noble querer, para decir a la quenita deje de llorar, que esos buenos elementos/ como entonces /me ayudaron a ser dichoso...

Juan Castro García, del Comité de Gestión Cultural, Jose Watanabe

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  Juan Castro García , del Comité de Gestión Cultural, Jose Watanabe Alegría del Sol Ha venido el sol después de muchos días. Sonriente, cumpliendo su verdadera misión y ha traído un himno de felicidad para los niños del campo y la ciudad. También abriga a los jóvenes universitarios, que friolentos esparcen al viento su pensamiento reflexivo, indagando el porqué de la vida, el porqué de la muerte, el porqué del sufrimiento, el porqué de ausencia del pan y hombre verdadero. Es el sino del mundo, caminar por los senderos, donde los demás hollaron y dejaron miles de ansias, miles de deseos, miles de esperanzas. Promesas para ser mejor, para querernos más, para amarnos más.

Réquiem al padre del “Guardián del Hielo”, del Comité de Gestión Cultural, Jose Watanabe

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  Réquiem al padre del “Guardián del Hielo”, del Comité de Gestión Cultural, Jose Watanabe En una mañana temprana, compraría su pan antiguo amasado a mano al bizcochero Castillo, amante del box hasta el tuétano sí en la calle Industria, silenciosa, notando emanación cenizal lúgubre del ingenio. Existiendo, sustancia literal otrora como la caña convertida en pista, y el viaje ondulante, vaivén del dulce negro; coloquial al barrer diario de las amas de casa, el frontis domiciliario con cenizal. Tal vez ver el humeante diario del ingenio o la costumbre nipona, ya en Lima, el hábito de pitar llevaba consigo su natal tierra. Cuántas colillas utilizaría como guionista en " Ojos de perro". Con la danza del hálito, su inspiración, ver el trapiche con el eco del chirrido y la salida de la fuerza del sombrero laboral diario. Los domingos correr con sus amigos sin calzar, los caballeros con sus ternos domingueros llamando a unos lustrabotas, satisfechos con su brillo vespertino. Recorda...

DAVID Ramirez Leon, del Comité de Gestión Cultural Jose Watanabe

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  DAVID Ramirez Leon , del Comité de Gestión Cultural Jose Watanabe CABALLO MUERTO DE LAREDO Caballo muerto, de gran belleza, de gloria y esplendor. Majestuoso territorio, acogido por una enorme quebrada; tan cautivador tú, refugio político y milenario Cupisnique. Valle soleado en donde residiste entre polvo y viento Gran complejo arqueológico de modelados y grandes frisos Prospero, de imponentes palacios, reales de mucho barro.

MELISSA CASTRO PISCO, del Comité de Gestión Cultural Jose Watanabe

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  MELISSA CASTRO PISCO, del Comité de Gestión Cultural Jose Watanabe Amores Emocionales 1 nace el agua cristalina. Acaricia tu rostro dulce, ojos negros, y silueta de nácar. El deseo viaja en el avión del amor. 2 no miras los bosques. Ni las flores de querer, la lluvia solitaria me ha dicho al oído, que buscas en el cielo otros luceros, otros amores. 3 nuevos juegos de primavera. Aires desconocidos. Cantos lejanos, para mí corazón solitario. 4 Blanca espuma tu amor. Cielo cálido tus sentimientos, vientos incesantes tu querer. 5 Valle ubérrimo, canto sagrado, tu cuerpo trajinado por mis remos y labios matinales.

A 81 años de su nacimiento, José Watanabe Varas

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  A 81 años de su nacimiento, José Watanabe Varas La bandera literaria más alta de Laredo y de reconocimiento universal, nació el 17 de marzo de 1945 y falleció el 25 de abril del 2007. Destacó en la poesía, narración y cinematografía, entre otras artes. Su obra enfoca el paisaje del valle Santa Catalina, el amor, la muerte, la identidad y mitos de Laredo; así como lo referente al arte de escribir. Corregía en extremo para presentar un texto bello y sumamente pulido. COMO SI ESTUVIERA DEBAJO DE UN ÁRBOL En otro lado esta muchacha tendría hermosas piernas y yo abriría las manos midiendo en el aire su cadera o pensaría algo impúdico y bello para nombrar sus senos. Esta muchacha taquígrafa mecanógrafa de buena presencia no me sonríe ni canta, pero debiera. Vive ocho horas diarias frente a mí sentada sola y lejana lejana en una larga perspectiva sobrevolada por estantes y escrito- rios y palomas fijadas en el aire y una ventana que distor- siona su propio marco y ella más sola y lejana...